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La boda de Vanesa y Dani…los Reyes del Castillo

¡Qué ganas teníamos de enseñaros esta boda!

La boda de Vanesa y Dani o como nosotros les llamamos, los Reyes del Castillo.

Desde muy pequeña Vanesa lo tenía claro, y quería casarse junto al Castillo de Sádaba. Y así lo hicimos, por primera vez allí se celebró una boda en la explanada que había bajo el Castillo y ¡qué boda!

Querían que fuera muy romántica y especial, con muchos detalles y, por supuesto, participar en todo el proceso de decoración.

La boda de Vanesa y Dani se celebró el 7 de julio y, como en todas las bodas de esta primera temporada, el tiempo nos tuvo nerviosos hasta el último momento y mientras caían tormentas por todos los alrededores, en Sádaba se quedó una noche perfecta.

Para su gran día Vanesa confío en Alicia Rueda, que ideó dos vestidos en uno. El primer vestido era de gasa de seda con puntillas diferentes en manga corta, escalada y cola.  Como tocado, Vanesa eligió una Tiara de M de Paulet que complementó con unas preciosas sandalias en tono plata oro de Jimmy Choo. El segundo vestido, para el baile, muy femenino con el que sorprendió a todos los invitados, perfecto para darlo todo! Con este segundo vestido quiso soltarse la melena, labios rojos y unos pendientes de M de Paulet que le aportaban luz a su segundo look de novia.

 

 

Tanto del maquillaje como del peinado se encargaron el equipo de Oliver y Goretti que elaboraron un recogido desenfadado junto a un maquillaje natural. Para el segundo vestido le soltaron la melena con unas ondas ideales y le resaltaron los labios en un tono rojo oscuro perfecto para la noche.

Del ramo se encargó SAI más que flores que le diseño un ramo romántico con peonias, astilbe, scabiosa, brunia y rosas.

Dani llevaba traje y camisa de César junto con un chaleco y tirantes de Scalpers. Los gemelos y calcetines eran de Carolina Herrera.

La ceremonia se celebró en la Iglesia de Santa María de Sádaba, una iglesia de estilo gótico. La puerta de la Iglesia se decoró con cestos de flores y arbolitos. También colocamos unos cestitos de mimbre con bolsitas de tela con arroz y pai país para que cada invitado cogiera uno.

 

 

 

 

El interior de la Iglesia estaba decorado con candelabros, ramilletes en tonos verde y blanco y velas.

 

 

 

A la salida de la Iglesia pusimos un beer corner, ¡no sabéis como gusto!

 

 

 

 

Concluida la preciosa ceremonia, los novios y los invitados se trasladaron hacia el Castillo de Sádaba, donde se encontraban al principio del camino con unos indicadores de madera, para dar comienzo al cocktail.

En la explanada junto al Castillo podías encontrarte con todo tipo de detalles, además de una iluminación perfecta con velas, guirnaldas de luces por todos los árboles y una guirnalda de verbena. Perfecta para aquella noche de verano.

 

 

 

 

 

 

Además, tuvimos la suerte de poder disfrutar en directo de la maravillosa voz de Marla Sloan.

 

Llegamos al seating plan, ese rincón protagonista de las bodas, por el que todos los invitados deben pasar, si quieren saber dónde les toca sentarse. Pusimos una vitrina blanca Isabelina súper bonita junto con una guirnalda de flores naturales.

 

 

 

 

Vanesa quería crear en sus invitados ese efecto ¡WOW! cuando entraran al salón y, así fue. Junto con SAI más que flores y Millán Iluminación el salón era un auténtico espectáculo. Combinando mesas alargadas y redondas, mantelería blanca y sillas Tiffanys. Para los centros de mesa se crearon unos candelabros altos blancos en los que colgaban las flores con composiciones románticas en tonos pastel muy suaves combinadas en blanco y cremas junto con velas blancas.

En las mesas no faltaba detalle y cada comensal se encontraba un ramillete de paniculata blanca y rosa junto a una cartelería delicada y romántica.

 

 

 

 

 

La mesa presidencial se llevaba todo el protagonismo con una trasera con cortina de luces y una guirnalda de flores en tonos suaves y cortinas de tul creando una atmósfera romántica y especial.

 

 

Ellos entraron al ritmo de “Madre Tierra” de Chayane, pero antes quisieron sorprender a todos sus invitados con un audio que habían preparado con mucho cariño agradeciendo personalmente a todos los invitados que estuvieran ahí, ¡y que fue inevitable no emocionarse!

Una vez concluido el banquete servido por el catering de La Bastilla, llego el momento de darlo todo, y como no podía ser menos se convirtió en todo un fiestón. Vanesa, con su cambio de look más desenfadado, y Dani abrieron el baile al ritmo de una bachata de Pablo Alborán “Perdóname”.

Para inmortalizarlo todo estaban el equipo de Música para Camaleones, y del video se encargaron Bodas de Cine.

¡Mil gracias pareja por haber confiado en LOVE STORY para el diseño de decoración y como Personal Wedding Assistant!

 

 

 

 

 

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